Una clínica dental recibió una sanción de la AEPD que resume perfectamente el riesgo al que se enfrentan miles de centros sanitarios en España.
Proteger instalaciones, equipos, medicación o caja es una necesidad real. El problema aparece cuando un sistema de videovigilancia, instalado “como viene por defecto”, termina grabando más de lo necesario o en zonas especialmente sensibles. Y ahí es donde empiezan los riesgos: reclamaciones, inspecciones y sanciones.
¿Por qué fue sancionada?
- La AEPD no cuestionó la necesidad de videovigilancia. El problema fue dónde y cómo se aplicó.
Un gabinete o consulta es un entorno donde el paciente tiene una expectativa muy alta de privacidad. La captación continuada de imágenes durante la atención, y especialmente la grabación de conversaciones, se considera una medida excesiva para una finalidad genérica de seguridad. Por eso, la infracción apreciada se basa en el principio de minimización de datos (art. 5.1.c RGPD): tratar solo lo adecuado y estrictamente necesario.
La seguridad de las instalaciones NO justifica grabar actos clínicos ni conversaciones médico-paciente.
¿Qué impuso la AEPD?
En este caso se propuso una sanción de 2.000 €, que se redujo a 1.200 € por reconocimiento de responsabilidad y pago voluntario. Pero lo más importante, desde el punto de vista operativo, fueron las medidas:
- Reorientar o retirar inmediatamente la cámara del gabinete.
- Desactivar la captación de audio.
- Acreditar el cumplimiento con evidencias técnicas en plazo.
En resumen: el coste real no es solo la multa. Es la corrección urgente, el impacto reputacional y la carga de gestión cuando ya estás bajo expediente.
El error más común: lo instaló la empresa
Este punto es especialmente relevante para centros sanitarios. Muchas clínicas contratan alarmas/cámaras con paquetes estándar. En algunos casos, el sistema incluye funciones de audio o configuraciones pensadas para verificación. Sin embargo, desde el punto de vista del RGPD, la responsabilidad recae en la clínica como responsable del tratamiento: si el sistema capta sonido o enfoca zonas sensibles, debe corregirse, aunque “venga así de serie”.
Checklist rápido: ¿tu clínica está en zona de riesgo?
Este punto es especialmente relevante para centros sanitarios. Muchas clínicas contratan alarmas/cámaras con paquetes estándar. En algunos casos, el sistema incluye funciones de audio o configuraciones pensadas para verificación. Sin embargo, desde el punto de vista del RGPD, la responsabilidad recae en la clínica como responsable del tratamiento: si el sistema capta sonido o enfoca zonas sensibles, debe corregirse, aunque “venga así de serie”.
🚨 Riesgo crítico (actúa AHORA)
1. ¿Hay cámaras dentro de gabinetes/consultas que capten imágenes durante la atención?
Sí → INFRACCIÓN PROBABLE – Reorientar/retirar inmediatamente
2. ¿El sistema tiene activada la función de audio?
Sí → RIESGO CRÍTICO – Desactivar ya
No lo sé → Verifica URGENTEMENTE
⚠️ Riesgo moderado (corregir)
3. ¿La cartelería está visible ANTES de acceder a zonas vigiladas y existe información completa adicional (QR/web)?
No / Incompleto → Deficiencias en el derecho de información
4. ¿El plazo de conservación está por escrito y respeta el máximo de un mes (salvo bloqueo por incidente)?
No documentado / Más de un mes → Vulneración del principio de limitación
5. ¿Tienes documentación técnica: RAT específico, análisis de proporcionalidad por cámara, procedimiento de acceso?
No / Incompleto → Indefensión ante inspección
¿Cómo se corrige sin perder seguridad?
La buena noticia es que la mayoría de clínicas no necesitan “quitar cámaras”. Necesitan diseñar el sistema con enfoque de mínima intrusión y máxima defendibilidad. Normalmente se resuelve con:
Reubicar o reorientar cámaras para evitar consultas/gabinetes y captar solo accesos, zonas comunes y puntos de riesgo real.
Desactivar audio por defecto (y revisar contrato/configuración para eliminar “habla/escucha”).
Completar el paquete documental mínimo: información por capas, RAT, análisis de riesgos y procedimiento de acceso/cesión en caso de incidentes.
Si quieres, revisamos tu videovigilancia en formato “auditoría express para clínicas”: ubicaciones y ángulos, detección de audio y configuraciones sensibles, cartelería e información por capas, y un paquete documental listo para cumplir y poder defenderse ante reclamaciones.


